Primeros pasos en tu walking pad de escritorio
Si acabas de hacerte con un walking pad, o estás pensando en ello, seguro que esperas que este aparato tan grande no acabe cogiendo polvo en una esquina. Al fin y al cabo tienes un objetivo. Sea perder peso, plantarle cara al dolor de espalda o simplemente moverte más.
El objetivo de esta guía es dejarte todo montado, ayudarte a superar los problemas que puedan salir y que consigas establecer una rutina de caminar.
Empieza caminando despacio
Al principio puede costar teclear o manejar el ratón. Así que ve acostumbrándote a la nueva situación paso a paso.
1. Acostúmbrate a caminar en el escritorio: caminar es un movimiento natural. Pero se hace raro «moverse» mientras tu posición en el escritorio no cambia. Así que primero coloca el walking pad debajo de la mesa, ponlo a una velocidad lenta de 1 a 1,5 km/h y simplemente camina. Puedes ver un vídeo o leer algo.
2. Mantén las manos sobre la mesa: cuando ya te hayas acostumbrado a caminar en el escritorio, apoya las manos sobre la mesa mientras caminas. Todavía no hace falta teclear. Por ahora, solo cógele el aire a la sensación.
3. Empieza a teclear y a mover el ratón: cuando el paso 2 te resulte cómodo, puedes probar a trabajar con el teclado y el ratón. Al principio puede resultar torpe y no rendirás como de costumbre. Pero después de unas horas esto debería salirte ya mucho más natural.
Cuando te canses, descansa. Si tu cuerpo no está acostumbrado a la actividad, puede que te notes agotado después de 30 minutos. Las piernas, los pies e incluso la espalda pueden empezar a molestarte al rato. Entonces siéntate y tómate un descanso. Puedes ir subiendo la duración poco a poco y antes o después podrás caminar la mayor parte de tu jornada.
Usa reposamuñecas para teclear más fácil
Cuando intentas teclear caminando, puedes tener alguna dificultad al principio. Tu cuerpo se mueve y con él los brazos y posiblemente las manos. Puedes apoyar las palmas encima de la mesa, pero puede que no baste.
Te recomiendo hacerte con unos reposamuñecas. Ayudan a que las manos no se muevan mientras el resto del cuerpo está en marcha.
Durante mucho tiempo usé unos baratos de Amazon, de espuma viscoelástica.

En verano, eso sí, la combinación de espuma viscoelástica y sudor me irritaba la piel.
Por eso me pasé a los reposamuñecas DeltaHub Carpio. Apoyas la mano encima y vas deslizándola por la mesa. Tuve que acostumbrarme, pero ahora no quiero volver atrás.
Usando los reposamuñecas DeltaHub Carpio mientras camino en el walking pad
Evita el dolor de rodillas
Caminar en una cinta plana no es lo ideal para las rodillas. Algunas personas cuentan que sufren dolor de rodillas después de unas semanas o unos meses. Hay dos cosas que puedes hacer:
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Usa una inclinación del 1 al 3 %: caminar en una cinta plana al 0 % no es lo mismo que caminar al aire libre (según los expertos). Se parece más a caminar ligeramente cuesta abajo, lo que carga más las rodillas. Para imitar las condiciones de la calle se recomienda usar una inclinación de en torno al 3 %. Otra opción es pasarte a una cinta curva manual. Según lo que se cuenta, esas también reducen la carga en las rodillas.
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Ajusta tu técnica de marcha: la mayoría estamos acostumbrados a llevar zapatillas con amortiguación generosa. Ese calzado moderno cambia nuestra forma de caminar. ¿Has oído alguna vez a alguien descalzo pisando como un elefante? De eso hablo. En vez de bajar primero el talón, intenta tocar el suelo con la parte delantera o media del pie. Eso también reduce la carga en las rodillas. Y de nuevo, una cinta curva manual favorece esa técnica de forma natural.
Monta una rutina
Caminar mientras trabajas puede ser una oportunidad real de ponerse en forma. Pero si solo lo haces cada dos días, el efecto es muy limitado.
Únete a la lista de espera para el próximo lote.
Te aviso en cuanto se abran los pedidos. La lista de espera compra antes que el público, a precio reducido.
A mí lo que me funciona es empezar la jornada en el walking pad. Si primero me siento, normalmente me da tanta pereza montarlo que se me va la mañana. Pero si empiezo caminando a primera hora, luego ya no paro.
Así que te animo a empezar a caminar lo antes posible. Si en tu oficina se puede, deja el walking pad debajo del escritorio. Así te resultará más fácil ponerte a caminar que sentarte en tu cómoda silla.
Otra técnica: hay gente que cuenta que usa una pelota de gimnasia o un taburete incómodo, que coloca encima del walking pad cuando quiere descansar. Queda gracioso, pero no te vas a quedar sentado mucho rato.

Mantenimiento
Mucha gente que estrena un walking pad no sabe que cualquier cinta con banda necesita lubricación. Cada semana, si caminas a menudo, levanta la banda de tu walking pad y toca la superficie de debajo con la mano desnuda.
¿Sigue grasienta? No hace falta lubricar.
¿Notas la mano seca? Echa unas gotas de lubricante de silicona para cintas y sigue caminando.